¡Hola de nuevo a todos!
Una semana más voy a contar lo
más importante que hemos hecho Gracia y yo por aquí en Bélgica. Para empezar la
semana no ha sido muy movida. Solo trabajo y alguna vuelta puntual por la
ciudad. El jueves se cumplió un mes desde que llegamos a Mons, y ese mismo día
quedamos con la pareja de valencianos que viven en el mismo edificio que vamos
a vivir nosotros. El punto negativo es que ya sabíamos unos días antes que se
van a trasladar a Bruselas, ya que el chico ha encontrado trabajo allí. Lo
positivo claro está es que al menos hemos podido conocerlos y son muy majos, y
posiblemente podamos volver a vernos en futuro.
La casa de Van Gogh
El fin de semana sí que ha sido
bastante movido ya que no hemos parado prácticamente. El sábado decidimos ir a
algún sitio cerca de Mons, por lo que nos decantamos por ir a un pueblo muy
próximo llamado Cuesmes. Allí se encuentra la casa museo de Van Gogh,
denominada así porque efectivamente allí vivió el pintor durante un año de su
vida, concretamente de 1879 a 1880. Sin embargo, Vincent Willem Van Gogh ya
vivía en la región de Mons desde el año 1878 cuando fue enviado como misionero
a una región de mucha miseria en las minas de Borinage. Después de haber fracasado en esta misión es cuando se le
traslada a Cuesmes, permaneciendo un año completo en una absoluta pobreza y en
contacto con los mineros, por los que sentía una gran simpatía. Se puede
considerar a esta etapa como la que hizo a Van Gogh replantearse su vida y
dedicarse completamente a la pintura, como escribió en una carta enviada a su
hermano Theo en la que le decía: “… je
reprendrai mon crayon… je me remettrai au dessin… et alors, tout a changé pour
moi”.
En cuanto al museo en sí, hay que
decir que es bastante pequeño. Para empezar te sientan en una sala de
audiovisuales donde te cuentan la vida de Van Gogh (a elegir entre francés,
holandés, alemán e inglés… obviamente optamos por este último). Después vas a
una sala reducida en la que cuelgan de la pared algunos bocetos del artista
durante la época que vivió allí, sobre todo de la de más renombre “Los
excavadores”. También se exhiben documentos tan importantes como cartas
manuscritas de su propio puño y letra. En resumidas cuentas, es una visita muy
interesante aunque se antoja muy corta. Eso sí, hay que agradecer enormemente a
la oficina de turismo de la región de Mons que podamos disfrutar de este museo,
ya que la casa se encontraba en la ruina y prácticamente al borde del derrumbe
hasta que ellos se hicieron cargo de la restauración en 1972, haciendo de la
casa algo realmente digno de visitar.
Posteriormente, fuimos a la plaza
de Cuesmes donde nos hicimos algunas fotos y visitamos la iglesia de San Rémy.
Nada de especial importancia, aunque dejo documento gráfico de nuestra estancia
allí.
Parque zoológico Pairi Daiza
El domingo fuimos a pasar el día
a un parque zoológico situado próximo a la localidad de Brugelette (a unos 30
Km al norte de Mons) llamado Pairi Daiza (www.pairidaiza.eu).
El parque está dividido en varios mundos al estilo Port Aventura, teniendo incluso
una extensión total comparable en donde se pueden admirar todo tipo de animales
terrestres, acuáticos y multitud de aves. De este modo, pasamos casi todo el
día andando (llegamos reventados a casa) para poder admirar elefantes, girafas,
leones, hipopótamos, rinocerontes, pandas rojos, lémures, monos, águilas,
canguros, pingüinos, leones marinos, y un largo etcétera. El precio de la
entrada es un poco caro (nuevamente, parecido a Port Aventura aunque sin
montañas rusas) pero merece mucho la pena ir a descubrir este maravilloso
parque, sobre todo si hace un día tan bueno como el que nos hizo.










No hay comentarios:
Publicar un comentario