domingo, 22 de julio de 2012

Cuarta semana en Mons, ¡ya estamos cerca del mes!

¡Hola de nuevo a todos y bienvenidos a una nueva entrada de nuestro blog!

Esta vez toca contar lo que hemos hecho en nuestra cuarta semana en Mons. ¡Madre mía, ya queda poco para cumplir un mes aquí! Jamás había estado tanto tiempo fuera de España, y aunque empiezo a acostumbrarme a estar aquí aún tengo añoranza de mi país. Esta vez no ha sido una semana muy movida en verdad. El lunes Gracia y yo estábamos reventados de la caminata que nos pegamos el día de antes en Bruselas. No es la mejor forma de empezar una semana, pero hay que aprovechar todos los fines de semana al máximo! Lo bueno es que al menos ha mejorado el tiempo y ya disfrutamos de un poco de sol y de temperaturas superiores a 20 ºC.

El martes aprovechamos que hacía mejor tiempo para darnos una vuelta por los alrededores de la residencia. En primer lugar fuimos a un lago que ya había descubierto yo el sábado y se lo enseñé a Gracia. Esta vez solo había un hombre pescando, pero había la misma cantidad ingente de fauna. Una señora se acercó a la orilla y desmigó media barra de pan ante el regocijo de todo tipo y tamaño de aves. Pongo una foto para hacerse una idea del lago. Después nos fuimos hacia un parque que habíamos visto desde fuera días atrás, cuando aún buscábamos piso, pero que no habíamos tenido ocasión de visitar. Se llama parque Waux-Hall y fue construido entre 1862 y 1864. Con una superficie de 12 acres, contiene varios estanques, árboles centenarios y multitud de aves tales como patos y cisnes. También hay varias esculturas de los siglos 19 y 20 diseminadas por todo el parque. Nos encantó el parque, os dejo otra foto para que veáis lo bonito que es.
Estanque detrás de la residencia.

Parque Waux-Hall.

Otra cosa que hicimos el martes y que me gustaría comentar es que hicimos la colada. Y diréis, pues vaya cosa. Pero es que como no tenemos lavadora en el apartamento tuvimos que ir a una lavandería pública. Me resultó curioso hacer lo que tantas veces he visto en películas americanas.
A esperar pacientemente.

El jueves fuimos al jardín del Parc du Château, colindantes con el impresionante Beffroi (la torre del campanario). Ese es el punto más alto de Mons, por lo que se puede ver gran parte de la ciudad desde allí. También hay una vista magnífica del Beffroi desde el jardín. En la capilla de San Calisto que se encuentra próxima hay una exposición de dicho Beffroi, comentando la construcción del mismo, y un recorrido virtual por el interior del mismo. Desafortunadamente se encuentra en proceso de restauración y no volverá a estar abierto al público hasta 2014.
Vistas del Beffroi desde el Parc du Château.

Capilla de San Calisto.

Y ya nos vamos al fin de semana para poder contar algo interesante. El sábado nos fuimos a visitar Le Grand Large, que se trata de un lago con atracaderos para barcos, ya que se encuentra entre los canales navegables entre Francia y Holanda. No es muy grande pero de vez en cuando realizan actividades, como un torneo de vela el mes pasado. Hay un restaurante muy bonito con grandes cristaleras para mirar hacia el lago mientras comes o te tomas algo. En nuestro caso fue lo segundo, yo me tome una Grinbergen Doreé y Gracia una Maredsous. Un gran descubrimiento es que cerca de allí hay una piscina municipal con spa y todo y no está muy lejos de la ciudad, de hecho van autobuses. Tenemos que ir algún día a probar que tal está. Por cierto, el sábado 21 de julio fue el día nacional de Bélgica. En Mons no han hecho nada especial para celebrarlo, al menos que sepamos. En Bruselas sí que harían algo, ya que estuvimos la semana pasada y estaban montando unas carpas enfrente del Palacio Real. Supongo que harían un desfile, como ocurre en Madrid el día nacional de España.
Le Grand Large.

Le Grand Large.

Edificio de la piscina.

El domingo aprovechamos que hizo un día estupendo para hacer un poco de actividad en la naturaleza. Nos fuimos por la mañana al bosque de Havré (bois d’Havré) situado muy próximo al castillo de la misma localidad que visitamos hace dos semanas. Se trata de un bosque espectacular, compuesto en su mayoría por sauces altísimos que apenas dejan pasar los rayos del sol. Tiene unos senderos bien marcados por los que transitan personas andando, en bici e incluso corriendo, ya sea de forma individual, en familia o en grupos numerosos. Nosotros seguimos una ruta que nos habíamos descargado de wikilocs, aunque dentro del bosque hay total libertad para moverse por sus casi laberínticos caminos.
Bosque de Havré.

Merenderos al principio del bosque.

Y por esta semana ya está todo lo más interesante contado. Ah bueno, ¡queda una cosa más! En la Universidad me han medio “obligado” a cogerme vacaciones puesto que en agosto está todo muy parado. Y bueno, ¡ya hemos comprado los billetes de avión! Estaremos en Valencia del 17 al 26 de agosto, así que esperamos veros por allí esas fechas. ¡Besos y abrazos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario