A continuación voy a contar las cosas más importantes que nos han pasado esta segunda semana en Mons. Puesto que la anterior entrada la publiqué el pasado domingo por la tarde, comenzaré desde entonces. Y lo que ocurrió ese domingo fue… ¡la gran victoria de la selección española en la final de la Eurocopa! En primer lugar fuimos a la Grand Place y vimos que habían instalado una pantalla gigante. Estaba de lujo, pero ante la inmensa mayoría (por no decir la totalidad) de banderas italianas por toda la plaza, decidimos ir al mismo pub irlandés en el que vimos la semifinal. Que os voy a decir, espectacular, les dimos un auténtico baño y yo estaba eufórico, hasta acabé cantando “Que viva España” con dos belgas a los que no conocía. Para la entrega de la copa nos fuimos de nuevo a la Grand Place, en donde había cambiado el panorama y todas las banderas italianas se habían “transformado” en banderas de España. Al llegar a la residencia, no pude evitar el poner mi bandera en la ventana :P
Disfrutando del triunfo de la selección española.
Al día siguiente, con la "nueva" decoración del apartamento.
Empezando en el trabajo
Al día siguiente, y con cierta
resaca de euforia, me presenté a las 8 de la mañana en el Departamento de
Electromagnetismo y Telecomunicación, en la Facultad Politécnica de la
Universidad de Mons. Conocí en persona a Christophe y comprobé que la idea que
me había hecho de él era acertada. Un chico encantador y con toda la voluntad
para ayudarme. Me presentó a un montón de personas con nombres que a veces no
acertaba a entender y me indicó cuál sería mi mesa los próximos 18 meses. Ese
mismo día también me enseñó los laboratorios y la sala limpia que tienen en el
sótano. Mi primera impresión es que está todo un poco desordenado, aunque
tienen bastante equipamiento. Tampoco tienen un inventario con los instrumentos
del laboratorio, ni sus correspondientes manuales electrónicos. En estos
momentos uno valora de verdad el trabajo que se ha llevado acabo en el
laboratorio del GCOC, mis felicitaciones a los responsables. La semana que
viene ya tengo una reunión de proyecto y después de haberme puesto al día con
la documentación, empieza a venir lo importante. Espero estar a la altura.
Respecto a la vida diaria por
Mons, esta semana hemos visto un montón de pisos, pero lo más importante es que
ya tenemos prácticamente decido donde vamos a vivir. Es un apartamento grande,
el alquiler no es muy abusivo (teniendo en cuenta lo que hay por aquí) y encima
esta a menos de 5 minutos de la facultad, en el mismo bulevar. Esta semana que
empieza tenemos que quedar con la dueña para hablar del contrato, ya que el
apartamento nos lo enseñó la agencia. Hablando con la dueña me enteré de una
noticia bomba. En el mismo piso (no se en que planta) ¡vive otra pareja de
españoles! Y lo mejor es que la dueña me dijo “ya os los presentaré. Me dijeron
que eran de Valencia…” Una pareja de valencianos en el mismo piso jajaja. A ver
si los conocemos esta semana.
El resto del tiempo lo hemos
dedicado a dar una vuelta y tomarnos algo en la Grand Place. El jueves nos ocurrió algo muy gracioso, y es que mientras
tomábamos una cerveza en una terraza fuimos testigos de la grabación de un spot
de televisión en mitad de la plaza.
El fin de semana
A decir verdad, este fin de
semana lo hemos pasado muy tranquilos y descansando. El sábado por la mañana
hicimos la que ya empieza a ser tradicional compra semanal en el Carrefour del C. C. des Grand Prés y por la tarde
decidimos ver monumentos de la ciudad de Mons. En primer lugar visitamos la
Colegiata de Santa Waudru (patrona de Mons). Nos dio tiempo a dar una vuelta
por dentro y admirar todas las figuras y vidrieras. También vimos donde están
colocadas las reliquias que sacan durante las fiestas locales del Ducasse de Mons. Y por supuesto vimos el
carro dorado (car d’or) donde la
transportan. Y poco más… porque se hicieron las 6 de la tarde y aquí se
paraliza todo a esa hora. Quisimos ir a ver los jardines de la Place du Chateau, a los pies del Beffroi, pero por supuesto, ya estaba
cerrado pasadas las 6. Vamos a tener que sacrificar nuestra tan querida siesta
española si queremos poder ver algo en esta ciudad.
Colegiata de Santa Waudru
El car d'or donde se transportan las reliquias
Hoy domingo ha amanecido el día
lloviendo y se nos han quitado las ganas de salir. Afortunadamente, el cielo se
ha despejado a la tarde y tras acabar la carrera de formula 1 (eso es sagrado)
hemos podido realizar el plan que habíamos pensado hacer. Ir a visitar el Chateau de Havré, que como su propio
nombre indica, se trata de un castillo situado en la localidad vecina de Havré.
El castillo y sus alrededores son muy bonitos y sorprenden al principio. Sin
embargo, una vez que te paras a examinarlo te das cuenta de la precaria
situación en la que se encuentra. Una gran parte del castillo está derrumbada,
ya que éste se abandonó completamente a mediados del siglo 19, estando a
mediados del siglo 20 en unas condiciones tan malas que empezó a derrumbarse.
Afortunadamente, a partir de 1978 y gracias al trabajo de rehabilitación por
parte de las autoridades locales, se ha podido mantener lo que queda del
castillo. Actualmente, en el castillo se realizan bodas y banquetes en la gran
sala central. De hecho, el encargado al vernos entrar nos ha preguntado si es
que nos íbamos a casar. Al lado del castillo hay unos jardines que se pueden visitar (previo pago de 1,50 €) pero la tarde empezó a ponerse fea con viento y algo de lluvia (hay que ver lo cambiante que es el tiempo aquí) y decidimos volver.
Chateau d'Havré
Jardindes del Chateau d'Havré
Como siempre, espero que os haya
aparecido entretenida esta nueva entrada. La semana que viene os cuento más.
¡Besos y abrazos!






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