¡Hola a todos, muchachada!
Aquí escribo una nueva entrada
antes de un pequeño parón en el blog durante un tiempo por motivos personales.
Pero bueno, para entrar en materia voy a contaros lo que hemos hecho Gracia y
yo los últimos días.
Esta semana se ha celebrado la
fiesta anglosajona de Halloween, importada por muchos países europeos como
España y por supuesto Bélgica. El fin de semana anterior se hizo una pequeña
cabalgata en Mons con motivo de dicha fiesta. Había un coche decorado con
motivos tenebrosos (telas de araña, bichos, etc.) y por delante iban como unas
10 chicas disfrazadas de brujas, enfermeras sangrientas y demás bailando al
ritmo de Thriller de Michael Jackson. Muy sencillito, pero
menos es nada. Cuando fuimos al centro comercial donde está el Carrefour vimos
un montaje bastante elaborado con globos emulando un castillo, fantasmas,
esqueletos, calabazas…etc. El domingo fuimos a un mercadillo a un pueblo
cercano a Mons, llamado Besonrieux donde pusieron un mercadillo con varios
puestos de decoración para Halloween, comida y demás cosas típicas en estos
sitios. Habían algunas personas disfrazadas y montaron una carpa con música en
directo.
Cabalgata de Halloween en Mons.
Carpa de Halloween en Besonrieux.
La misma noche de Halloween
quedamos con mi compañero de trabajo César y dos amigos suyos, Freddy, un
chileno que lleva toda la vida viviendo en Mons, y Fernando, un Colombiano que
apenas lleva aquí un mes y que está haciendo el doctorado. Muy buena gente, y
además pasamos una noche fantástica, hacía tiempo que no salíamos a divertirnos
por la noche.
Tomando unas cervezas en un pub.
La excursión de esta semana fue a
Amberes, el sábado del puente de todos los santos. Fuimos con Jenifer, su novio
que estuvo durante el puente en Mons, y una gran cantidad de compañeros de
trabajo de ella. ¡Fuimos al menos 15 personas! Hizo un poco de frio, aunque lo
peor era el aire que te cortaba la cara, menos mal que por la tarde hizo mejor
tiempo, saliendo incluso el sol.
Estación Central de Amberes.
Prueba del numeroso grupo que fuimos a Amberes.
El nombre de la ciudad de Amberes
(Anvers en francés y Antwerpen en flamenco) proviene de una
leyenda. Esta leyenda cuenta que un gigante llamado Druoon Antigoon habitaba en
el río Escalda (Schelde) que
atraviesa la ciudad de Amberes. El gigante cobraba un peaje a los barcos que
querían pasar por el río, consistiendo en la mitad del cargamento que llevaran.
Si un barco se negaba a pagar, el gigante le cortaba la mano al capitán y la
lanzaba al río. Un día, el centurión romano Silvio Brabo se enfrentó al gigante
y le ganó, cortando su mano y lanzándola también al rio. De este modo, cobra
significado un estudio etimológico del nombre original (Antwerpen; Ant = mano, werpen
= lanzar).
Estatua de Silvio Brabo delante del Ayuntamiento.
Fuimos en tren y nos sorprendió
la grandiosidad de la estación Central, una pasada. Luego fuimos hacia el
centro y nos encontramos con la Catedral de Nuestra Señora (Onze-Lieve-Vrouwekathedraal). Luego
fuimos a la plaza del Ayuntamienento (Grote
Markt) donde se encuentra la estatua de Silvio Brabo. Llegando al margen
del río Escalda nos encontramos con Het
Steen, un pequeño castillo muy bonito por fuera, pero que por dentro han
habilitado una cafetería y varias salas de actividades lúdicas para los niños
relacionadas con el mar. En mi opinión, es una pena que no hubiera un ambiente
medieval dentro. Cuando salimos tomamos uno de los túneles que cruza el río por
debajo, concretamente el de Santa Anna. Desciendes por unas escaleras mecánicas
y luego tienes que cruzar casi 600 metros de túnel. Cuando sales al otro lado,
tienes una bonita panorámica del centro de la ciudad. Nuestra última parada en
la ciudad fue el MAS (Museum Ann de
Stroom), aunque el museo estuviese cerrando ya que llegamos casi a las 5,
se puede acceder a un mirador en la décima planta del edificio. Con el sol
habiéndose puesto por el horizonte, regresamos a la estación de tren para tomar
un último café y coger el siguiente tren que iba para Mons.
Catedral de Nuestra Señora.
Al otro lado del Escalda.
Hasta aquí la entrada de hoy, nos
vemos en unas semanas. ¡Besos para ellas y abrazos para ellos!





