Hace tiempo que no publico nada en el blog pero es que he estado muy liado en el trabajo. He tenido que realizar varios experimentos y escribir un artículo científico para un congreso… ¡y el deadline era hoy! En fin, vamos al lío.
Lo primero de todo comentar que este mes hemos conocido a bastante gente española aquí en Mons, por lo que nuestra vida social ha mejorado considerablemente. Por medio de María José (una amiga de Gracia que vive en Bruselas) hemos conocido a Silvia y su grupo de amigos. Son todos músicos y tuvimos el privilegio de estar invitados a la inauguración de su piso, y de disfrutar una actuación del cuarteto de cuerda del que forma parte. ¡Muchas gracias! También hemos conocido a Marta y Miguel una pareja de Madrid con un niño de 3 meses. Él esta trabajando en el SHAPE (la base militar de la OTAN de Mons) y ella acaba de llegar de España después de dar a luz.
Actuación en directo en casa de Silvia.
En otro orden de cosas, estuvimos
en Bruselas con motivo del European Job Days, una feria de empleo que se llevó
a cabo en el edificio de la Comisión
Europea. Multitud de empresas tenían sus stands y estaba llenísimo de gente.
Gracia pudo echar algunos curriculums y conseguir información sobre empresas, a
pesar de que en el sector médico se buscan más enfermeras que farmacéuticas. Más
tarde quedamos con Maria José ya que estábamos en Bruselas y aprovechamos para
vivir un poco la Nuit Blanche (http://2012.nuitblanchebrussels.be/)
que se trata de varias actuaciones callejeras y conciertos en locales durante
la noche, hasta las 3 de la mañana. Creo que me quedo corto si digo que las
actuaciones me parecieron un poco “eclécticas”.
A la entrada de la Comisión Europea.
Avanzamos un poco más en el
tiempo para irnos al pasado fin de semana. Decidimos ir el sábado al Château de Seneffe (http://www.chateaudeseneffe.be) ya
que habíamos visto varias veces el cartel que lo anuncia yendo al aeropuerto de
Charleroi. Fuimos con César, un compañero mejicano del trabajo que estará en
Mons hasta finales de noviembre, aunque posteriormente se nos unieron Marta y
Miguel. El denominado Castillo de Seneffe es en verdad una mansión más que un
castillo medieval como un pudiera imaginarse. En su interior se encuentran
algunas exposiciones de arte permanentes y temporales con un precio de entrada
de 5 €. En la planta baja estaba la exposición Faste & Intimité sobre la vida en el castillo en el siglo
XVIII, en la que se muestran las estancias del castillo llenas de los elementos
típicos de cada una de las mismas. De este modo, podían verse una mesa de un
juego parecido al billar aunque no lo era, una bañera de mármol en el baño e incluso
la proyección de una película un poco extraña. En la línea del eclecticismo que
reina aquí en Bélgica. En la planta de arriba había una exposición de joyas
hasta hartarse que yo encontré un poco bastante aburrida al contrario que
Gracia. Los alrededores del castillo nos gustaron bastante, ya que había
grandes jardines y fuentes y varios edificios anexos como la “naranjería” y un teatro privado del
castillo.
En los jardines del castillo.
Eclecticismo en etado puro.
César y yo en lo alto de la isla.
El domingo no sabíamos muy bien
qué hacer así que nos fuimos por la tarde a los alrededores del campo de fútbol
ya que me había enterado que venia a jugar el Standard de Lieja y quería ver el
ambiente. Quedamos con Jenifer, una chica de Castellón que está en Mons
haciendo un post-doc y que habíamos conocido en el ayuntamiento durante la Nuit des chercheus. Cuando llegamos nos
fuimos a preguntar a las taquillas por si quedaban entradas y nos dijeron que
solo quedaban para la tribuna de pie, aunque a un precio de 12 €, ¡así que nos
metimos para dentro! Primero marcó el Standard aunque el Mons empató algunos minutos
después. Con 1-1 en el marcador y siendo el minuto 85 me comentaron las chicas
si íbamos a irnos ya para evitar aglomeraciones en la salida, y porque llevábamos
ya un buen rato ahí plantados. Mi respuesta fue que era mejor quedarse porque
aunque la segunda parte había sido un coñazo, nunca se sabe. Pues bien, el Mons
marcó en el minuto 88 y en el 92 ante la locura de la afición local por estar
ganándole a uno de los mejores equipos de Bélgica.
Tras disfrutar de un gran partido en el Charles Tondreau.















