sábado, 12 de octubre de 2013

Mudanza a Tournai


¡Hola de nuevo a todos!
Ya sé que hace muchísimo tiempo que no escribo, algunos meses ya, pero parafraseando a mi amigo Mario, cuando quise escribir no tuve tiempo y cuando tuve tiempo no tuve ganas. Además, estos meses han sido bastante moviditos debido a grandes cambios en nuestra vida. Gracia al fin encontró trabajo después de estar casi un año intentándolo. Entrevistas hizo varias, pero necesitaba estar un poco más fluida con el francés. Así pues, empezó a trabajar el 1 de agosto en el Centro Hospitalario de Mouscron (CHM). La ciudad de Mouscron (Moeskren en flamenco) se encuentra en la parte noroeste de Bélgica, justo en las fronteras con Francia y Flandes, a unos 75 Km de Mons. Esta distancia se nos antojaba demasiado grande para hacerla todos los días ida y vuelta. En tren, el tiempo invertido puede ser de hasta 1 hora y media para hacer el recorrido, ya que hay que hacer transbordo en la ciudad de Tournai, y en coche son demasiados kilómetros, unido a que a Gracia no le gusta conducir mi coche. Por todo ello, y con todo el dolor de nuestro corazón, decidimos mudarnos a Tournai para vivir en una ciudad entre medias de nuestros dos trabajos.

Centro Hospitalario de Mouscron
La ciudad de Tournai se encuentra a unos 50 Km al noroeste de Mons, y a unos 25 Km al sureste de Mouscron, también muy cerca de la frontera con Francia (tan solo a 10 Km) y a unos 25 Km de Lille. Puesto que es la ciudad más grande entre Mons y Mouscron, y allí se realiza el transbordo en tren, fue la decisión más lógica. Encontramos un apartamento entre la estación de tren y el centro de la ciudad, de manera que yo la dejo en la estación con el coche y sigo mi camino a Mons. Ella tarda unos 40 minutos en total en llegar a su trabajo, entre lo que tarda el tren y lo que tarda en llegar al hospital desde la estación de Mouscron. Por mi parte, en agosto tardaba menos de 30 minutos en llegar a la Universidad de Mons, pero a partir de septiembre (vuelta al cole de los niños y comienzo de obras en la autovía) tardo cerca de los 45 minutos.

Ante tanto ajetreo, solo pudimos escaparnos unos 9 días de vacaciones y los aprovechamos para ir a Valencia. Como fuimos en coche (tenía que pasar la ITV) encima perdimos los días del viaje. La mudanza la hicimos el 31 de julio y fue una paliza enorme. Aparte de todos las cosas que teníamos en el piso de Mons (¡hay que ver cuantas cosas se acumulan en solo 1 año!), había que llevar la cama que habíamos comprado antes de las vacaciones en una tienda cerca de Mons. Efectivamente, el piso de Tournai no estaba amueblado y al menos con una cama podríamos ir tirando. Las primeras semanas tuvimos todos los trastos desperdigados por la casa y utilizábamos una mesa y unas sillas de camping para estar en casa. Menos mal que poco a poco hemos ido amueblando la casa y ya se va pareciendo a un hogar.

En el viaje de vuelta pasamos por Millau y vimos su viaducto

Nuestro apartamento al principio sin muebles
Bueno, esta es la razón por la que hemos cambiado el nombre al blog. Durante un año hemos estado viviendo en Mons, pero ahora vivimos en Tournai. Y quien sabe dónde estaremos en un año (supongo que aún por aquí jeje). Echaremos de menos la vida en Mons, aunque aún tenemos amigos por allí por lo que vamos algún fin de semana (entre semana yo voy todos los días a trabajar pero eso no cuenta). Aun no nos ha dado tiempo de disfrutar nuestra nueva ciudad, pero en breve intentaremos visitar lo más conocido (Beffroi, catedral…). Por supuesto estáis todos invitadísimos a hacernos una visita cuando queráis.

El río Escalda a su paso por Tournai
 
La Catedral de Tournai (están restaurándola)
Respecto al blog, me he dejado muchas cosas sin contar pero espero poder retomarlas. Ahora que he vuelto a escribir, espero ir publicando cosas más a menudo.

¡Hasta la próxima, besos para ellas y abrazos para ellos!

 

jueves, 9 de mayo de 2013

Meses de febrero y marzo: Carnaval de Binche y nevadas


¡Hola a todos!
Hace mucho que no escribo nada, para ser exactos, más de dos meses. La culpa la ha tenido a partes iguales en primer lugar las faltas de ganas y después la falta de tiempo, ya que hace unas semanas que quería volver a escribir. ¡Y el día por fin ha llegado!
Bien, nos vamos a remontar al ya lejano mes de febrero. ¿Y qué es típico en este mes? Exacto, los carnavales. Nos enteramos que hay unos carnavales muy famosos en el pueblo de Binche (http://www.carnavaldebinche.be/), a tan solo 15 kilómetros de Mons. Nos decidimos a ir el domingo 10 de febrero, que es el primer día de fiesta. Fuimos con Jenifer y Jesús. Las chicas decidieron ir un poco en concordancia con el ambiente y se compraron unas pelucas verdes. Los chicos preferimos no adornarnos con nada especial, ya que aún no sabíamos el ambiente que íbamos a encontrarnos.
 
Al llegar nos encontramos con una cantidad enorme de gente en la calle y en los bares. Mucha gente disfrazada, pero eran minoría. También hay que decir que el frio era casi insoportable y no sé cómo podía haber gente bebiendo en la calle. Fuimos al ayuntamiento porque allí se encontraba la oficina de turismo, y nos informaron que ese día había una cabalgata que comenzaba en la estación de trenes. Como aún quedaba tiempo hasta que empezara, fuimos para allá para coger posiciones. Casi en la estación nos plantamos en la acera entre la muchedumbre para esperar a que pasara la cabalgata.

Realmente no fue una cabalgata, sino una sucesión de gente disfrazada por grupos o peñas. Cada peña tenía una temática propia y como complemento llevaban una vara coronada por un detalle relacionado con la temática de los disfraces. Si no tenías muy claro de que iban, había que echar un vistazo al bastón. Detrás de cada grupo iba una banda tocando música, de manera que todo el mundo iba bailando de una forma que calificaría como… como cansina. Como si estuvieran cansados de estar de pie y se fueran cambiando el apoyo sucesivamente. No era el caso porque acababan de empezar, pero seguro que les ocurriría más tarde, ¡porque tardaban 3 horas en llegar al final del recorrido!

 
Después de estar plantados un buen rato y de pasar más frio que un tonto, decidimos ir a tomarnos un chocolate salvador. Más bien, un chocolat chaud, como lo llaman ellos, que no es más un cola-cao, porque es totalmente líquido. Con lo rico que está el chocolate espeso. Una vez recuperados, fuimos a dar una vuelta por el pueblo y llegamos al centro de nuevo, donde nos echamos unas fotos en la iglesia de San Ursmer y en frente del museo de máscaras. Cansados ya de tanto frío, decidimos volver a Mons para descansar.
 
Aunque esta vez no fuimos al museo de las máscaras de Binche, sí lo hicimos un mes más tarde. Allí pudimos ver todo el trasfondo de la fiesta de carnavales de Binche, declarada por la UNESCO como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. La fiesta tiene su punto álgido el martes (Mardi Gras), con la salida de los personajes típicos como Le Gille, L’Arlequin, Le Paysan y Le Pierrot, cosa que no pudimos ver en su momento porque evidentemente yo trabajo los martes. Sin embargo, en el museo pudimos verlos a ellos, y a muchos más. Pudimos ver las máscaras y trajes de los carnavales de todo el mundo. Fue una visita realmente interesante.

 
Y bueno, el invierno se resistí a irse. Pese a que a mitad de marzo hubo una semana en la que parecía que la primavera había llegado finalmente, a la semana siguiente cayó la nevada más grande de todo el invierno y volvieron las temperaturas bajo cero. El invierno en Mons es frío y largo, parece que no vaya a acabar nunca.

 

viernes, 8 de febrero de 2013

Invierno en Mons


¡Hola a todos! Hace tiempo que no publicaba una entrada, pero es que ha sido un mes movido por aquí.  Después de pasar las navidades en Valencia, nos volvimos a Bélgica el día 8 de enero, por lo que ya hace un mes que estamos por aquí de vuelta. Bueno muchachada, os cuento lo más importante de este mes.

En primer lugar decir que ha nevado bastante por aquí, unas 4 o 5 veces. Las dos primeras semanas estuvimos continuamente bajo cero (el día más bueno hacía 0 grados de máxima). Además, la mayor nevada cayó pronto y con esas temperaturas pudimos disfrutar de la presencia de la nieve. Y sufrirla también, ya que se hacía bastante complicado andar por las aceras cuando ésta se convertía en hielo. Mi coche quedó cubierto por la nieve y cuando tuve que cogerlo por primera vez, nos llevó un buen rato a Gracia y a mí despejar el cristal y un poco el resto del coche.

 

Con tal cantidad de nieve pudimos ir al patio trasero de nuestra casa y hacer un muñeco de nieve. Le bautizamos como Fabien (en español Fabián), ya que ese era el santo de aquel día. Desde donde estaba, podíamos verlo por la ventana de nuestra habitación para controlarlo un poco. Desafortunadamente, con el aumento de las temperaturas hace dos semanas, Fabien se fue para siempre, pero nos dejó  un gran recuerdo en nuestro corazón.


 

Otro fin de semana nos juntamos con Jennifer y con Marta y Miguel (y el pequeñín), y nos fuimos a dar un paseo por el Mont Panisel. Caminos llenos de nieve y árboles sin hojas configuraban el paisaje. Llegamos al Arbre de la Liberté al que llegamos en verano y pudimos admirar lo cambiado que estaba el lugar.

 

El primer fin de semana de febrero fuimos al Festival de la Cerveza en Brujas gracias a que me lo comentó mi amigo Román. Ya era la cuarta vez que iba a la ciudad, pero esta vez solo íbamos a un lugar concreto: Al Belfort (campanario) que está en pleno centro. En las salas contiguas se podían disfrutar de hasta 300 cervezas, aunque entre Gracia y yo tan sólo probamos 9 (que no está mal). Después de estar allí varias horas nos fuimos a dar un pequeño paseo, pero hacía tanto frío que nos volvimos para la estación antes de que anocheciese.


 

sábado, 22 de diciembre de 2012

¡Feliz Navidad!



¡Hola a todos de nuevo muchachada! Vuelvo a escribir después de bastante tiempo en el que seguro que os habéis muerto de ganas por ver una nueva entrada :P Debido a la operación a la que me tuve que someter estuvimos un mes en España, aunque en mi caso solo pude guardar reposo en casa. Afortunadamente ya pasó todo y estoy recuperado. Ahora mismo escribo desde Valencia, disfrutando de las vacaciones de Navidad.

Bueno, volvimos a Bélgica para sólo dos semanas pero era necesario para recuperar trabajo atrasado. Además, pudimos disfrutar del ambiente navideño que ya impregnaba la ciudad de Mons. No en vano, a la mañana siguiente de llegar, cuando me levanté para ir a trabajar, comprobé fascinado como estaba nevando. Es una tontería, pero me hizo ilusión andar sobre nieve mientras los copos se caían en la cara. La nieve estuvo toda la mañana pero se derritió al mediodía, borrando la preciosa estampa de tejados nevados.

 Viendo nevar desde la ventana de mi despacho.

El primer fin de semana que pasamos en Mons celebramos el cumpleaños de Gracia. ¡Cumplió los 30 ya! Jajaja. Ella no quería que lo comentase, pero aquí queda dicho. Tranquila, que no pongo ninguna foto :P

Lo más destacado que hicimos entre semana fue asistir a un partido de baloncesto del equipo local, el Belfius Mons-Hainaut. La universidad de Mons me había regalado 2 entradas para el último partido de la fase de grupos en la competición EuroChallenge (la tercera competición europea en importancia). Lo tenían complicado para pasar de fase, tenían que ganar y esperar la derrota del otro equipo belga del grupo, ¡recuperando un basket average en contra de más de 40 puntos! Al final no pudo ser porque los belgas del Aalstar ganaron, pero vimos un partidazo, ganando Mons de 29 puntos.

 En el pabellón Mons Arena antes del comienzo del partido.

El fin de semana siguiente ya montaron los puestos del mercado navideño en la Grand Place de Mons. La mayoría de los puestos eran de comida y bebida, aunque también había donde se podían comprar artículos navideños, de decoración y joyas, e incluso algún puesto más propio de una feria como el de pescar patos de goma. En mitad de la plaza pusieron un árbol típico de navidad adornado e iluminado, flanqueado abajo por una pista de patinaje de 900 m2. Las calles comerciales de alrededor también se adornaron con luces.

Grand Place de Mons en Navidad.

 Bajo el árbol, en medio de todo el gentío.

Ese mismo fin de semana fuimos a Bruselas con Jenifer y unos compañeros de trabajo de ella. Vimos el mercado que ponen alrededor del edificio de La Bolsa, con puestos del mismo estilo que los de Mons. Aunque lo que más nos impacto fue el árbol de navidad de este año en la Grand Place. Han montado una estructura de andamiaje con telas, formando un árbol de estilo cubista. A destacar también el espectáculo de luz y sonido creando una performance de lo más ecléctico (como ya comenté en entradas anteriores, a los belgas les va mucho). Dejo fotos y un video para que lo descubráis (perdonad que el video este de lado, no sé por qué me lo guardó el móvil así).

Bajo el ¿árbol? de Navidad en la Grand Place de Bruselas.

Por allí nos encontramos a Père Noël.
 
Y nada más por ahora. Ya escribiré algo más el año que viene. Mientras tanto espero que disfrutéis estas fiestas y os deseo a todos Feliz Navidad y una buena entrada de año. Que paséis unos días entrañables con la familia y amigos, sobre todo a aquellos que como yo hemos tenido que emigrar este año. Aunque este 2013 que está a punto de empezar se presenta complicado, espero que mejore la situación en cuanto al trabajo, y sobre todo le pido salud para mí y para la gente que quiero, que al fin y al cabo es lo más importante.



martes, 6 de noviembre de 2012

Halloween y Amberes


¡Hola a todos, muchachada!

Aquí escribo una nueva entrada antes de un pequeño parón en el blog durante un tiempo por motivos personales. Pero bueno, para entrar en materia voy a contaros lo que hemos hecho Gracia y yo los últimos días.

Esta semana se ha celebrado la fiesta anglosajona de Halloween, importada por muchos países europeos como España y por supuesto Bélgica. El fin de semana anterior se hizo una pequeña cabalgata en Mons con motivo de dicha fiesta. Había un coche decorado con motivos tenebrosos (telas de araña, bichos, etc.) y por delante iban como unas 10 chicas disfrazadas de brujas, enfermeras sangrientas y demás bailando al ritmo de Thriller de Michael Jackson. Muy sencillito, pero menos es nada. Cuando fuimos al centro comercial donde está el Carrefour vimos un montaje bastante elaborado con globos emulando un castillo, fantasmas, esqueletos, calabazas…etc. El domingo fuimos a un mercadillo a un pueblo cercano a Mons, llamado Besonrieux donde pusieron un mercadillo con varios puestos de decoración para Halloween, comida y demás cosas típicas en estos sitios. Habían algunas personas disfrazadas y montaron una carpa con música en directo.
 
Cabalgata de Halloween en Mons.

Carpa de Halloween en Besonrieux.


La misma noche de Halloween quedamos con mi compañero de trabajo César y dos amigos suyos, Freddy, un chileno que lleva toda la vida viviendo en Mons, y Fernando, un Colombiano que apenas lleva aquí un mes y que está haciendo el doctorado. Muy buena gente, y además pasamos una noche fantástica, hacía tiempo que no salíamos a divertirnos por la noche.
Tomando unas cervezas en un pub.

La excursión de esta semana fue a Amberes, el sábado del puente de todos los santos. Fuimos con Jenifer, su novio que estuvo durante el puente en Mons, y una gran cantidad de compañeros de trabajo de ella. ¡Fuimos al menos 15 personas! Hizo un poco de frio, aunque lo peor era el aire que te cortaba la cara, menos mal que por la tarde hizo mejor tiempo, saliendo incluso el sol.
Estación Central de Amberes.
 
Prueba del numeroso grupo que fuimos a Amberes.

El nombre de la ciudad de Amberes (Anvers en francés y Antwerpen en flamenco) proviene de una leyenda. Esta leyenda cuenta que un gigante llamado Druoon Antigoon habitaba en el río Escalda (Schelde) que atraviesa la ciudad de Amberes. El gigante cobraba un peaje a los barcos que querían pasar por el río, consistiendo en la mitad del cargamento que llevaran. Si un barco se negaba a pagar, el gigante le cortaba la mano al capitán y la lanzaba al río. Un día, el centurión romano Silvio Brabo se enfrentó al gigante y le ganó, cortando su mano y lanzándola también al rio. De este modo, cobra significado un estudio etimológico del nombre original (Antwerpen; Ant = mano, werpen = lanzar).
Estatua de Silvio Brabo delante del Ayuntamiento.

Fuimos en tren y nos sorprendió la grandiosidad de la estación Central, una pasada. Luego fuimos hacia el centro y nos encontramos con la Catedral de Nuestra Señora (Onze-Lieve-Vrouwekathedraal). Luego fuimos a la plaza del Ayuntamienento (Grote Markt) donde se encuentra la estatua de Silvio Brabo. Llegando al margen del río Escalda nos encontramos con Het Steen, un pequeño castillo muy bonito por fuera, pero que por dentro han habilitado una cafetería y varias salas de actividades lúdicas para los niños relacionadas con el mar. En mi opinión, es una pena que no hubiera un ambiente medieval dentro. Cuando salimos tomamos uno de los túneles que cruza el río por debajo, concretamente el de Santa Anna. Desciendes por unas escaleras mecánicas y luego tienes que cruzar casi 600 metros de túnel. Cuando sales al otro lado, tienes una bonita panorámica del centro de la ciudad. Nuestra última parada en la ciudad fue el MAS (Museum Ann de Stroom), aunque el museo estuviese cerrando ya que llegamos casi a las 5, se puede acceder a un mirador en la décima planta del edificio. Con el sol habiéndose puesto por el horizonte, regresamos a la estación de tren para tomar un último café y coger el siguiente tren que iba para Mons.
Catedral de Nuestra Señora.
 
Al otro lado del Escalda. 

Hasta aquí la entrada de hoy, nos vemos en unas semanas. ¡Besos para ellas y abrazos para ellos!

viernes, 26 de octubre de 2012

Château de Seneffe y... ¡fútbol!

¡Hola muchachada!

Hace tiempo que no publico nada en el blog pero es que he estado muy liado en el trabajo. He tenido que realizar varios experimentos y  escribir un artículo científico para un congreso… ¡y el deadline era hoy! En fin, vamos al lío.

Lo primero de todo comentar que este mes hemos conocido a bastante gente española aquí en Mons, por lo que nuestra vida social ha mejorado considerablemente. Por medio de María José (una amiga de Gracia que vive en Bruselas) hemos conocido a Silvia y su grupo de amigos. Son todos músicos y tuvimos el privilegio de estar invitados a la  inauguración de su piso, y de disfrutar una actuación del cuarteto de cuerda del que forma parte. ¡Muchas gracias! También hemos conocido a Marta y Miguel una pareja de Madrid con un niño de 3 meses. Él esta trabajando en el SHAPE (la base militar de la OTAN de Mons) y ella acaba de llegar de España después de dar a luz.

Actuación en directo en casa de Silvia. 
En otro orden de cosas, estuvimos en Bruselas con motivo del European Job Days, una feria de empleo que se llevó a cabo en  el edificio de la Comisión Europea. Multitud de empresas tenían sus stands y estaba llenísimo de gente. Gracia pudo echar algunos curriculums y conseguir información sobre empresas, a pesar de que en el sector médico se buscan más enfermeras que farmacéuticas. Más tarde quedamos con Maria José ya que estábamos en Bruselas y aprovechamos para vivir un poco la Nuit Blanche (http://2012.nuitblanchebrussels.be/) que se trata de varias actuaciones callejeras y conciertos en locales durante la noche, hasta las 3 de la mañana. Creo que me quedo corto si digo que las actuaciones me parecieron un poco “eclécticas”.
A la entrada de la Comisión Europea. 
Avanzamos un poco más en el tiempo para irnos al pasado fin de semana. Decidimos ir el sábado al Château de Seneffe (http://www.chateaudeseneffe.be) ya que habíamos visto varias veces el cartel que lo anuncia yendo al aeropuerto de Charleroi. Fuimos con César, un compañero mejicano del trabajo que estará en Mons hasta finales de noviembre, aunque posteriormente se nos unieron Marta y Miguel. El denominado Castillo de Seneffe es en verdad una mansión más que un castillo medieval como un pudiera imaginarse. En su interior se encuentran algunas exposiciones de arte permanentes y temporales con un precio de entrada de 5 €. En la planta baja estaba la exposición Faste & Intimité sobre la vida en el castillo en el siglo XVIII, en la que se muestran las estancias del castillo llenas de los elementos típicos de cada una de las mismas. De este modo, podían verse una mesa de un juego parecido al billar aunque no lo era, una bañera de mármol en el baño e incluso la proyección de una película un poco extraña. En la línea del eclecticismo que reina aquí en Bélgica. En la planta de arriba había una exposición de joyas hasta hartarse que yo encontré un poco bastante aburrida al contrario que Gracia. Los alrededores del castillo nos gustaron bastante, ya que había grandes jardines y fuentes y varios edificios anexos como  la “naranjería” y un teatro privado del castillo.
En los jardines del castillo.

Eclecticismo en etado puro.
 
César y yo en lo alto de la isla.

El domingo no sabíamos muy bien qué hacer así que nos fuimos por la tarde a los alrededores del campo de fútbol ya que me había enterado que venia a jugar el Standard de Lieja y quería ver el ambiente. Quedamos con Jenifer, una chica de Castellón que está en Mons haciendo un post-doc y que habíamos conocido en el ayuntamiento durante la Nuit des chercheus. Cuando llegamos nos fuimos a preguntar a las taquillas por si quedaban entradas y nos dijeron que solo quedaban para la tribuna de pie, aunque a un precio de 12 €, ¡así que nos metimos para dentro! Primero marcó el Standard aunque el Mons empató algunos minutos después. Con 1-1 en el marcador y siendo el minuto 85 me comentaron las chicas si íbamos a irnos ya para evitar aglomeraciones en la salida, y porque llevábamos ya un buen rato ahí plantados. Mi respuesta fue que era mejor quedarse porque aunque la segunda parte había sido un coñazo, nunca se sabe. Pues bien, el Mons marcó en el minuto 88 y en el 92 ante la locura de la afición local por estar ganándole a uno de los mejores equipos de Bélgica.
Tras disfrutar de un gran partido en el Charles Tondreau.
 
Y de momento poco más que contar, espero que os haya gustado esta entrada. Sed buenos y dejarme algún comentario que me hace ilusión. ¡Nos leemos en la próxima entrada, besos para ellas y abrazos para ellos!

 

sábado, 13 de octubre de 2012

Segunda visita

¡Hola a todos de nuevo!

Después de la primera visita oficial que tuvimos hace dos semanas, la semana pasada disfrutamos de una nueva visita, la de mi madre. Vino sola porque mi padre aún no podía cogerse vacaciones lo cual lamenté mucho, pero seguro que en el futuro él también puede venirse y admirar este hermoso país donde resido ahora. Bueno, mi madre estuvo casi una semana por lo que he podido disfrutar mucho de su visita. Además, el día posterior a su llegada, jueves, era festivo por ser el día de la región de Valonia (la parte francófona del país, en el sur) e hice puente el viernes.

El primer día aprovechamos para enseñarle Mons a mi madre aunque hizo un día un poco lluvioso. En la Grand Place encontramos varios coches militares y un carro de combate antiguo, además de varios militares veteranos. No sabemos cual era el motivo, pero disfrutamos dando una vuelta y echándonos unas fotos. El resto de la mañana y luego a la tarde lo pasamos viendo tiendas (si es que cuando se juntan dos mujeres…). Durante el día hizo un tiempo muy cambiante, de manera que a veces entrábamos a una tienda con el cielo despejado y al salir teníamos que abrir el paraguas.
En la Grand Place de Mons rodeados por vehículos militares.

El viernes nos fuimos los tres a pasar el día a Bruselas. En primer lugar le enseñamos a mi madre la Grand Place, donde había montado un escenario enorme para los conciertos que iban a haber por la noche con motivo de la fiesta de la región de Valonia (que en realidad había sido el día anterior). Luego fuimos al Manneken Pis y vimos como le vestían con un nuevo traje. Vimos la Catedral de Bruselas (Catedral de San Miguel y Santa Gúdula) y luego fuimos a comprar algunas cosas (chocolate, galletas y souvenirs básicamente). Luego decidimos ir a Heysel para ver el Atomium, aunque tardamos mucho en llegar debido al enorme tráfico que encontramos, desesperante. Llegamos cuando ya habían cerrado, por lo que decidimos ir al día siguiente.
En la Grand Place de Bruselas.

Vistiendo al Manneken Pis.
 
Y así lo hicimos, disfrutando el sábado de un día espectacular de sol y buena temperatura. Tanto fue así que pasamos un poco de agobio en la bola más alta del Atomium debido al calor y a la inmensa cantidad de gente que había ese día. Al salir de allí vimos que habían colocado la meta de una carrera popular por lo que vimos muchos corredores cuando entramos a los jardines de Laeken. Luego fuimos al Museo del Extremo oriente, que comprende tres edificios: el Pabellón Chino, la Torre Japonesa (en realidad es una pagoda) y el Museo de Arte Japonés. Por 4 € tienes acceso a todos los edificios. Fueron construidos por el rey Leopoldo II debido a la fascinación que le produjo este tipo de edificios en la exposición universal de París en el año 1900. Con una colección de porcelana china de exportación y exposiciones temporales dedicadas a la cultura japonesa ésta es una vista muy recomendable. A la vuelta pasamos por el palacio real de Laeken y el monumento al rey Leopoldo I.

El Atomium.

El Pabellón Chino.

El sábado por la noche fuimos al ayuntamiento de Mons, en donde se celebró la Noche de los Investigadores (Nuit des chercheurs). Había acceso libre al interior del ayuntamiento y habían montando en un gran número de estancias diversos demostradores científicos y puestos didácticos para acercar la ciencia a los más jóvenes. Además, fue buena excusa para conocer el ayuntamiento por dentro e incluso salir al balcón, en donde nos hicimos varias fotos.
Balcón del ayuntamiento de Mons.

El plato fuerte llegó el domingo, ya que en el mismo día visitamos Gante y Brujas. Puesto que fuimos la semana pasada con María Rosa y Dani, pudimos llegar más rápido a los sitios que ya habíamos visitado. Como novedad, esta vez subimos al campanario de Gante donde pudimos ver una exposición con entre otras cosas, el dragón que había en lo alto del campanario que fue sustituido por uno nuevo. Como curiosidad, el dragón en lo alto del campanario de gante es el que aparece en las etiquetas de la cerveza Gulden Draak.
El anterior dragón del campanario de Gante.
 

Iglesia de San Nicolás desde el campanario de Gante.
 
 
Catedral de San Bavón desde el campanario de Gante.
 

El campanario de Brujas.

El lunes tuve que volver al trabajo por lo que mi madre y Gracia estuvieron de tiendas (one more time…) y no hicimos nada especial debido a la lluvia. El martes, ya se fue mi madre y de nuevo volvimos a la rutina.

Y hasta aquí llega esta entrada. Aún tengo que contar más cosas, pero lo dejo para la siguiente entrada, sino se va a hacer muy larga esta. Por cierto, finalmente Gracia y yo sí que iremos a Lille a ver al Valencia C. F. ya que las entradas más baratas están sobre 25-30 €. Las compraremos dentro de poco, así que si alguien se anima a venirse, ¡que lo diga pronto!

¡Hasta la próxima, besos y abrazos!