lunes, 6 de agosto de 2012

Empezando el mes de agosto: Mudanza y Waterloo


¡Hola de nuevo a todos!

Aquí estamos una semana más para contaros lo que hemos hecho esta semana en Mons. Lo primero que hay que contar es que esta ha sido una semana de mudanza. Finalizaba el mes y teníamos que abandonar la habitación de la residencia en la que estábamos. Ya le habíamos cogido cariño a ese pequeño habitáculo, pero nos íbamos a un apartamento más grande… en teoría. El caso es que aunque nuestro contrato de alquiler en el nuevo apartamento empezaba el 1 de agosto, la dueña no ha podido amueblarnos el piso. Ha tenido unos problemas de salud y a final de mes se iba de vacaciones ¬_¬’ Al menos nos ha ofrecido una solución temporal que es la de alojarnos en otro apartamento suyo en la misma casa, pero en el piso de abajo. Este apartamento es más pequeño que el que vamos a vivir, aunque un poco más grande que el de la residencia. Adolece del mismo problema de tener la cocina junto al salón (esta vez un pelín mas separado) y tiene la cama en un altillo, tipo loft. El gran problema es que nos hemos quedado sin tele y sin internet :( Gracia echó una foto panorámica del apartamento que os dejo para que os hagáis una idea.

Nuestro nuevo apartamento, los ventanales estan detras.

El resto de la semana ha pasado sin nada que contar, solo trabajo y más trabajo. Al fin llegó el viernes y quedamos Gracia y yo con un compañero del trabajo que me dijo de quedar un día. Como ese día no tenía plan le dije de quedar y nos fuimos primero a una zumería donde tomamos un coctel similar a la piña colada y luego a un bar de un amigo suyo donde tomamos un par de su cerveza preferida, la Orval. Cuando pregunté a que se debía el dibujo de un pez en la botella, me contó la leyenda que existe en el pueblo homónimo de la cerveza. La leyenda dice que sobre el año 1076 la condesa Mathilde, también duquesa de Toscana, estando sentada en el borde de un pozo de claras aguas, por un descuido, se le cayó en él su anillo nupcial recuerdo de su difunto marido. Desesperada por haber perdido esta joya, la condesa rezaba a la Virgen María con gran fervor. De pronto, apareció una trucha en la superficie del agua, devolviéndole su preciado bien. Extasiada por el milagro, la soberana gritó entonces: "¡He aquí el anillo dorado que estaba buscando!, ¡Bendito sea el valle que me lo devolvió!, ¡A partir de ahora y para siempre, quiero que sea llamado Val d'or!" (Valle de oro), y dándole la vuelta queda el nombre definitivo de la cerveza, Orval.

El sábado no hicimos nada reseñable. Por la mañana estuvimos de tiendas y compramos algo para la casa y por la tarde fuimos al Carrefour a hacer la compra semanal, que estábamos bajo mínimos :P 

El domingo sí que tuvimos un día bastante completo. La noche anterior aún no sabíamos que íbamos a hacer el domingo cuando encontré algo realmente curioso. Gracias a la página de Facebook de la Oficina de Turismo de Bruselas y Valonia tuve conocimiento de una iniciativa que se lleva realizando cada domingo desde junio (si el tiempo lo permite). Se trata de Les dimanches au Châteu, y consiste en que montan alrededor del castillo de La Hulpe un tinglado compuesto de varias barras para pedir bebidas y comida, con un DJ pinchando música chill-out y con un montón de tumbonas y pufs para estar tirado mientras disfrutas del ambiente. Si además hace un día soleado como hoy, puedes disfrutar de una vuelta por los enormes jardines alrededor del castillo y después descansar en un puf tomando un mojito, como hicimos nosotros :D

 Padeciendo calamidades en Belgica :P

La cuestión es que como el pueblo de La Hulpe está unos pocos kilómetros después de Waterloo, decidimos hacer una visita por la mañana a la ciudad cantada por Abba. Como podréis imaginar, el principal atractivo turístico de Waterloo es todo lo relacionado con la cruenta batalla que tuvo lugar el 18 de junio de 1815 entre las tropas aliadas, lideradas por el Duque de Wellington, y las tropas francesas, lideradas por Napoleón Bonaparte. Poco conocía de esta batalla, pero tuvimos una lección intensiva de historia a lo largo de la mañana en varios puntos importantes de la ciudad. En primer lugar visitamos el museo Wellington, casa que fue el cuartel general del general de las tropas inglesas durante los enfrentamientos con las tropas francesas. En esa casa se planeó la estrategia que se iba a seguir en la batalla del 18 de junio y allí fue donde el Duque de Wellington escribió el informe de la victoria una vez acabada la guerra. En definitiva, se trata de un lugar de gran importancia histórica, muy interesante y que recomiendo encarecidamente.

Después nos dirigimos a La Butte du Lion (el Montículo del León), una enorme colina coronada con la estatua de un león gigante, que simboliza la victoria de los ingleses en la batalla de Waterloo, situada en el lugar donde se encontraban las tropas inglesas al comienzo de la batalla. Se puede subir a la colina mediante 226 escalones (llegamos arriba con ciertas dificultades xD) y arriba se ve una vista espectacular de lo que fue el campo de batalla. Cada año, durante el fin de semana más próximo al 18 de junio se lleva a cabo una recreación de la batalla con miles de personas y desde la colina se puede ver la actuación. Como este año llegamos tarde, tendremos que esperar al año que viene para poder verlo. Al menos pudimos darnos una vuelta guiada en un todo terreno por toda la explanada.

 En la base del Montículo del León. Ya solo queda subir xD

Tambien pudimos disfrutar de una demostracion de un disparo con uno de los cañones utilizados por las tropas de Napoleon. Os puedo asegurar que en el video no se puede apreciar el verdadero impacto del disparo, algo realmente sobrecogedor. Y eso que he estado en mascletas en primera fila :D



Para terminar la visita fuimos al último cuartel general de Napoleón, donde pasó la noche de antes de la batalla y donde discutió la estrategia a seguir con su plana mayor. Se trata de una casa que fue una granja en aquel tiempo, que se ha acondicionado como museo al mismo estilo que el museo Welligton, un poco más pequeño pero igual de interesante. Después de esta última visita ya fuimos a pasar el resto de la tarde al castillo de La Hulpe como ya he comentado anteriormente.

 En la misma mesa donde Napoleon planifico la batalla de Waterloo.

Y con esto termina el relato de esta semana, espero que os haya gustado. Si es así, ¡dejadme algún comentario, que me hace ilusión! :P ¡Nos vemos la semana que viene, besos y abrazos!

2 comentarios:

  1. La mesa de Napoleón parece idónea para una partida de RISK (Mario)

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    1. Vaya que si, no lo habia pensado! Hubiera sido espectacular una partida estrategica en un lugar tan historico jeje. Un abrazo Mario!

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